
Nosotros como Testigos de Jehová tenemos una visión respecto a los problemas juveniles de hoy en día. Para esto nos enfocaremos en aspectos fundamentales sobre el tema tratado y qué solución da nuestra religión para estos problemas.
Apariencia: En la mitología griega se conoce a un personaje llamado Narciso quien se enamoró de su propia imagen, a diferencia de él, hoy en día muchos adolescentes no se conforman por cómo se ven, llevándolos a una depresión; sin embargo, en la Biblia en Eclesiastés 3:11 dice que "Dios todo lo a hecho bello a su tiempo." Es importante que los adolescentes muestren interés en su apariencia ya que "la imagen física es parte de la imágen de la persona" (Doctor James P. Comer), mas cuando esto produce el disgusto o el aislamiento grupal, deja de ser un interés sano.
La soledad: La timidez es el causante principal del aislamiento y soledad cuando se está en grupo llevándonos a diferentes obstáculos:
- Primer obstáculo: nos creamos una opinión negativa sobre nosotros mismos, haciéndonos creer que le caemos mal a todos.
Solución: concéntrate en tus puntos fuertes, es decir, en tus virtudes y habilidades.
- Segundo obstáculo: la timidez propiamente tal, actuando como un verdadero enemigo e impidiendo que el adolescente satisfaga su necesidad de comunicarse con sus pares.
Solución: mostrar interés por los demás, la idea de esta solución es lograr que el adolescente comience interesándose en alguien en particular. Se sugiere que no se limite a hablar con gente de la misma edad.
- Tercer obstáculo: tratarse desagradablemente. Es posible que el adolescente en presencia de gente que presume de sus habilidades le produzca una cierta envidia y a la vez desprecio a si mismo por no ser como esa persona.
Solución: la Biblia dice que "en la abundancia de palabras no deja de haber transgresión", se sugiere ponerse en el lugar de los demás pese a no estár de acuerdo con lo que digan los demás, la idea es ser paciente y dejar que la persona piense lo que se le plazca.
Drogadicción y alcoholismo: ¿es malo que yo beba?, esta pregunta surge al estár rodeados de amistades, o nuestros propios padres o familiares que hacen uso de estas bebidas alcohólicas. Bueno, en la Biblia no se prohíbe beber, es más, el Apóstol Pablo tomaba un vaso de vino cuando tenía malestar estomacal; sin embrago, lo que si advierte la Biblia es el exceso a este tipo de bebidas (Proverbios 20:1). Es por eso que es importante ser responsables al beber.
¿Por qué decir no a las drogas?, por el simple hecho de que estorban el desarrollo intelectual de la persona, Proverbios 1:22 en la primera parte dice: "¿hasta cuándo seguirán ustedes los inexpertos amando la inexperiencia... ?". El joven que se oculta tras la "euforia" o "alegría" producida por las drogas ama la inexperiencia, por lo tanto no llega a desarrollar las aptitudes que se necesitan para hacer frente a la vida.
Diferencias con los padres: es muy común que los adolescentes bajo un constante corregimiento y llamados de atención pierdan la paciencia, sin embargo, hay que recordar que la adolescencia es una etapa donde la persona aún no es experimentada en la vida. Es posible que al estar bajo muchos regaños el adolescente piense que es un caso perdido, sin embargo, en Eclesiastés 7:20 se nos recuerda que todos estamos muy lejos de la perfección; además cometer errores forma parte de todo aprendizaje en la vida (Job 6:24)